La prevención laboral es una responsabilidad compartida entre empresas, personas trabajadoras y autónomos. Pero más allá de la normativa y las políticas preventivas, hay un aspecto que a menudo se pasa por alto: la seguridad empieza en los pies.
El calzado de seguridad es uno de los equipos de protección individual más utilizados en todos los sectores productivos. Sin embargo, no siempre se revisa, se mantiene o se renueva cuando corresponde, lo que convierte a unas botas aparentemente “buenas” en un riesgo real.
En Mavinsa trabajamos bajo esta premisa: una bota segura no es solo la que cumple la norma cuando sale de fábrica, sino la que sigue protegiendo día tras día, incluso en entornos exigentes.

¿Qué es la prevención de riesgos laborales?
La prevención de riesgos laborales (PRL) es el conjunto de medidas adoptadas para evitar o reducir los riesgos derivados del trabajo. Su finalidad es garantizar la salud, seguridad y bienestar de quienes desempeñan actividades profesionales.
Incluye:
- Evaluación de riesgos.
- Planificación preventiva.
- Formación e información.
- Vigilancia de la salud.
- Uso de equipos de trabajo y EPIs adecuados.
La importancia del calzado de seguridad en la prevención laboral
El calzado es uno de los elementos preventivos más determinantes, porque los pies son la base de apoyo de cualquier actividad. Una bota inadecuada, desgastada o con una suela deteriorada aumenta la probabilidad de:
- Resbalones y caídas.
- Aplastamientos.
- Perforaciones.
- Lesiones musculares y articulares.
- Fatiga y sobrecarga postural.
En sectores como la industria, agricultura o alimentación, el calzado es el EPI que más se utiliza y uno de los que más impacto tiene en la seguridad diaria.
Equipos de trabajo y medios de protección
La PRL distingue entre:
- Equipos de trabajo: máquinas, herramientas, dispositivos y elementos utilizados para una tarea.
- Medios de protección: equipos destinados a evitar o reducir riesgos.
El calzado de seguridad forma parte de los Equipos de Protección Individual (EPIs) y debe cumplir requisitos específicos:
- Puntera certificada.
- Suela antideslizante.
- Resistencia a perforación .
- Impermeabilidad y aislamiento según el entorno.
Botas de seguridad Mavinsa recomendadas
Modelos certificados para entornos industriales, húmedos o resbaladizos:
- Segur Oliva S5 (Ref. 317) → Suela antideslizante SR, ideal para agricultura e industria pesada.
- Segur blanca S4 (Ref. 303) → Bota de PVC ligera, perfecta para alimentación, con una alta resistencia a grasas animales y vegetales, sangre y productos de desinfección, certificada agentes químicos bajo la norma EN ISO 13832:3.
- Segur Blanca Verde (Ref. 308) → Excelente en climas húmedos y superficies delicadas, muy higiénica.
- Segur Carbón S5 (Ref. 324) → S5 con protección reforzada, resistente a hidrocarburos y perforaciones.
- Segur Negra S5 (Ref. 314) → Gran agarre y resistencia mecánica para usos intensivos. Bota de PVC ligera, perfecta para la industria y minería, con una alta resistencia a productos de procesado en planta, aceites, grasas, productos de limpieza y desinfección, certificada agentes químicos bajo la norma EN ISO 13832:3.
Cumplen EN ISO 20345:2022 y niveles de protección S4 / S5 según modelo.

¿Cuándo debes renovar tus botas de seguridad?
Aunque visualmente las botas puedan parecer en buen estado, existen señales que indican que ya no ofrecen la protección adecuada.
Señales de desgaste y deterioro
- La suela ha perdido relieve o agarre.
- Grietas, deformaciones o endurecimiento del material.
- Puntera visible o debilitada.
- Penetración de agua o humedad.
- Plantilla hundida o deformada.
- Sensación de menos estabilidad o menor comodidad en la jornada.
Evaluación de los riesgos del calzado
El calzado debe sustituirse antes de que provoque un accidente. Al evaluar tus botas, pregúntate:
- ¿Siguen cumpliendo el nivel de protección original?
- ¿Las condiciones de trabajo han cambiado?
- ¿La suela ofrece el agarre que necesito?
- ¿El calzado tiene más de un año de uso intensivo?
En sectores con alta humedad o químicos, la revisión debe ser más frecuente.
Derechos y obligaciones en prevención de riesgos laborales
La normativa es clara: la prevención es un deber de la empresa y un derecho de quienes trabajan, pero también implica obligaciones para todas las partes.
Derechos de los trabajadores y trabajadoras
- Recibir formación e información sobre riesgos.
- Obtener EPIs adecuados y sin coste.
- Ser protegidos ante cualquier riesgo laboral.
- Participar en actividades preventivas.
- Interrumpir su actividad ante riesgo grave e inminente.
Obligaciones de las personas trabajadoras por cuenta propia
La PRL también aplica a autónomos y personas trabajadoras independientes. Deben:
- Evaluar los riesgos de su actividad.
- Usar EPIs adecuados, incluyendo calzado certificado.
- Mantener equipos y herramientas en buen estado.
- Cumplir la normativa en espacios compartidos (CAEs).
Principios de la acción preventiva
La Ley 31/1995 establece principios fundamentales:
- Evitar los riesgos.
- Evaluar los riesgos que no se puedan evitar.
- Combatir los riesgos en su origen.
- Adaptar el trabajo a la persona.
- Tener en cuenta la evolución técnica.
- Sustituir lo peligroso por lo que entrañe menos peligro.
- Planificar la prevención.
- Priorizar la protección colectiva a la individual.
- Dar formación e información.
¿Qué es la Coordinación de Actividades Empresariales?
La Coordinación de Actividades Empresariales (CAE) se aplica cuando varias empresas coinciden en un mismo centro de trabajo. Su función es evitar que la actividad de una empresa genere riesgos para otra.
Incluye:
- Intercambio de información sobre riesgos.
- Supervisión de EPIs y medidas preventivas.
- Procedimientos conjuntos de emergencia.
- Control documental.
En estos casos, el calzado de seguridad debe estar perfectamente adaptado al entorno común y cumplir la normativa requerida.
Normativa de referencia en materia de prevención de riesgos laborales
- Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales.
- Real Decreto 773/1997 sobre EPIs.
- Real Decreto 1215/1997 sobre equipos de trabajo.
- EN ISO 20345:2022 para calzado de seguridad.
- Regulaciones sectoriales específicas (industria, alimentación, agricultura…).
Estas normas garantizan la protección en todos los niveles y deben cumplirse en cualquier situación laboral.
La prevención empieza en los pies
La prevención laboral no es solo un conjunto de normas: es una forma de trabajar. Y en esta cultura preventiva, las botas de seguridad juegan un papel esencial.
Unas botas en buen estado y adaptadas al entorno pueden prevenir caídas, aplastamientos, perforaciones y lesiones a largo plazo. Por eso es fundamental revisarlas, mantenerlas y sustituirlas cuando sea necesario.
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Preguntas Frecuentes
Los 7 tipos de riesgos laborales son: riesgos físicos, químicos, biológicos, ergonómicos, psicosociales, mecánicos y eléctricos. Cada uno de estos riesgos específicos puede afectar a los trabajadores de diferentes maneras, por lo que es esencial implementar medidas de prevención laboral adecuadas para proteger a dichos trabajadores.
Las 5 técnicas de prevención básicas en materia laboral son: identificación de riesgos laborales, evaluación de dichos riesgos, implementación de medidas preventivas, formación y capacitación de trabajadores, y seguimiento y revisión de la prevención anterior. Estas técnicas ayudan a proteger a los trabajadores de riesgos específicos y mejorar la seguridad en el entorno laboral.
Los 5 tipos de seguridad en el ámbito de la prevención laboral son: seguridad en el trabajo, seguridad industrial, seguridad en el transporte, seguridad en la informática y seguridad en la salud ocupacional. Cada uno aborda riesgos laborales específicos para proteger a los trabajadores.