Los EPIs de categoría II son equipos de protección individual diseñados para proteger frente a riesgos intermedios, es decir, peligros que pueden provocar lesiones importantes pero que normalmente no implican un riesgo inmediato de muerte o daños irreversibles.
En sectores como construcción, industria o logística, muchos de los equipos más utilizados —como el calzado de seguridad, guantes técnicos o gafas de protección— pertenecen a esta categoría.
Comprender cuándo se debe utilizar un EPI de categoría II es clave para cumplir la normativa y garantizar una protección adecuada en el entorno laboral.

Por qué existen las categorías de EPI
No todos los riesgos laborales tienen la misma gravedad. Por ello, la normativa europea establece una clasificación de los EPIs que permite adaptar el nivel de control técnico y certificación al peligro que cubren.
Las categorías sirven para:
- Garantizar que los equipos adecuados se utilizan frente a cada riesgo.
- Aplicar diferentes niveles de control y certificación.
- Asegurar que los productos más críticos se someten a pruebas más exigentes.
- Facilitar la elección del EPI adecuado en cada actividad.
Esta clasificación está definida en el Reglamento Europeo 2016/425 sobre equipos de protección individual.
Cómo se clasifican los EPIs: explicación simple de las categorías 1, 2 y 3
La normativa europea divide los EPIs en tres categorías principales, según el nivel de riesgo que protegen.
| Categoría | Tipo de riesgo | Ejemplos |
| Categoría I | Riesgos mínimos | guantes ligeros, protección básica |
| Categoría II | Riesgos intermedios | calzado de seguridad, cascos, gafas |
| Categoría III | Riesgos graves o mortales | equipos anticaídas, protección respiratoria |
La categoría II incluye la mayoría de los EPIs utilizados en trabajos industriales y de construcción.
EPI categoría 2: qué es, cuándo se usa y ejemplos prácticos
Un EPI de categoría II es aquel que protege frente a riesgos que pueden provocar lesiones significativas pero que no se consideran de carácter extremo o mortal.
Se utilizan cuando:
- Existe riesgo de impacto.
- Pueden producirse cortes o perforaciones.
- Hay proyección de partículas.
- Existe riesgo de resbalones o caídas al mismo nivel.
- El trabajador está expuesto a golpes o abrasiones.
Por ejemplo, en una obra o en una nave industrial, muchos de los EPIs más habituales pertenecen a esta categoría.
Qué riesgos cubre un EPI de categoría 2
Los EPIs de categoría II están diseñados para proteger frente a riesgos comunes en entornos industriales y de construcción.
Entre ellos destacan:
- Impactos mecánicos.
- Caídas de objetos.
- Cortes o perforaciones.
- Abrasiones.
- Superficies resbaladizas.
- Proyección de partículas.
Estos riesgos pueden provocar lesiones importantes si no se utilizan los equipos adecuados.
Ejemplos típicos dentro de esta categoría
Muchos de los equipos más utilizados en el ámbito laboral pertenecen a la categoría II.
Algunos ejemplos habituales son:
- Calzado de seguridad.
- Cascos de obra.
- Gafas de protección.
- Guantes técnicos de trabajo.
- Ropa de protección industrial.
El calzado de seguridad es uno de los EPIs más representativos de esta categoría, ya que protege frente a impactos, perforaciones y riesgos mecánicos habituales en obra o industria.

Cómo identificar correctamente un EPI de categoría 2
Para comprobar que un equipo pertenece a la categoría II y cumple la normativa, es importante verificar varios elementos.
Los principales son:
- Marcado CE visible.
- Norma técnica de referencia.
- Ficha técnica del producto.
- Declaración de conformidad del fabricante.
Además, los EPIs de categoría II deben haber superado ensayos realizados por organismos notificados, que certifican que el producto cumple los requisitos de seguridad establecidos.
Las normas y certificaciones de los EPI de categoría 2
Cada tipo de EPI cuenta con normas técnicas específicas que definen sus características y requisitos de ensayo.
Por ejemplo:
- EN ISO 20345:2022 → calzado de seguridad
- EN 166 → protección ocular
- EN 388 → guantes de protección frente a riesgos mecánicos
- EN 397 → cascos de protección para industria
Estas normas garantizan que el equipo ha sido probado frente a los riesgos para los que ha sido diseñado.
Importancia de la certificación
La certificación es uno de los aspectos más importantes en los EPIs de categoría II.
Un EPI correctamente certificado garantiza que:
- Ha sido sometido a pruebas técnicas.
- Cumple los requisitos de la normativa europea.
- Ofrece el nivel de protección indicado por el fabricante.
Para empresas y distribuidores, verificar esta certificación es fundamental antes de adquirir o suministrar equipos de protección.
La responsabilidad de los fabricantes
Los fabricantes de EPIs tienen la responsabilidad de:
- Diseñar equipos seguros.
- Cumplir las normas técnicas aplicables.
- Realizar los ensayos necesarios.
- Proporcionar documentación técnica y marcado CE.
Además, deben asegurar la trazabilidad del producto y facilitar información clara sobre su uso, mantenimiento y limitaciones.
En el caso del calzado de seguridad, fabricantes especializados como Mavinsa desarrollan compuestos y materiales específicos para responder a los riesgos reales de sectores como construcción, industria o agricultura.
Conclusión: elige bien tu EPI para una protección adecuada
Los EPIs de categoría II protegen frente a muchos de los riesgos más habituales en el trabajo, especialmente en sectores como construcción, industria o logística. Comprender qué equipos pertenecen a esta categoría y cómo verificar su certificación permite a empresas y responsables de prevención elegir correctamente los equipos de protección.
Seleccionar el EPI adecuado no solo ayuda a cumplir la normativa, sino que también reduce accidentes, mejora la seguridad laboral y aumenta la eficiencia en el entorno de trabajo.