Blog · Normativa y certificaciones
Normativa y certificaciones

¿Qué dice la normativa sobre EPIs en el entorno laboral?

08/04/2026 · 7 min de lectura

La normativa sobre EPIs en el entorno laboral obliga a las empresas a evaluar los riesgos, proporcionar equipos certificados y garantizar su uso correcto cuando los peligros no pueden evitarse por otros medios. En España, este marco combina legislación nacional de prevención con regulación europea sobre diseño, fabricación y comercialización de los equipos.

Para una empresa o un distribuidor, esto significa algo muy concreto: no basta con comprar un EPI “válido” en apariencia. Hay que verificar su certificación, su adecuación al puesto y su mantenimiento posterior.

normativa epis

¿Qué es un EPI y por qué es importante en el trabajo?

Un EPI es cualquier equipo destinado a que una persona lo lleve o sujete para protegerse frente a uno o varios riesgos que puedan amenazar su seguridad o su salud en el trabajo. La ley española regula su elección, utilización y mantenimiento, y lo hace dentro del marco general de la prevención de riesgos laborales.

Su importancia es doble:

  • Preventiva, porque reduce daños cuando el riesgo no puede eliminarse de otra forma.
  • Legal, porque la empresa debe proporcionarlo, mantenerlo y formar sobre su uso cuando proceda.

En sectores como construcción, industria o alimentación, los EPIs no son un complemento: son una parte esencial del sistema preventivo.

Marco legal de los EPIs en España

Normativa europea y nacional aplicable

El marco básico se apoya en tres piezas:

  • La Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales, que fija la obligación empresarial de proteger la seguridad y salud de las personas trabajadoras.
  • El Real Decreto 773/1997, que establece las disposiciones mínimas para la elección, utilización y mantenimiento de los EPIs en el trabajo.
  • El Reglamento (UE) 2016/425, que regula los requisitos de diseño, fabricación, conformidad y comercialización de los EPIs en la Unión Europea.

Obligaciones del empleador según la ley

La empresa debe:

  1. Evaluar los riesgos reales del puesto.
  2. Determinar si el riesgo puede evitarse con medidas colectivas.
  3. Proporcionar el EPI adecuado cuando siga existiendo riesgo residual.
  4. Asegurar que el equipo está certificado y en buen estado.
  5. Formar a la plantilla sobre uso, limitaciones y mantenimiento.

Derechos y responsabilidades del trabajador

La persona trabajadora tiene derecho a recibir equipos adecuados y formación suficiente, pero también debe usar correctamente los EPIs, seguir las instrucciones recibidas e informar de defectos o deterioros. 

Clasificación de los EPIs según la normativa

La normativa europea clasifica los EPIs por categoría en función de la gravedad del riesgo frente al que protegen. 

Categoría I: Riesgos mínimos

Son EPIs frente a riesgos leves y fácilmente perceptibles por la persona usuaria, como pequeñas agresiones superficiales o condiciones ambientales no extremas. Suelen corresponder a usos sencillos y de baja complejidad. 

Categoría II: Riesgos intermedios

Agrupa los EPIs que no están en la categoría I ni en la III. Aquí se sitúan muchos equipos habituales en construcción e industria, como buena parte del calzado de seguridad, gafas o guantes técnicos. Para estos productos se exige evaluación de conformidad y documentación técnica específica.

Categoría III: Riesgos graves o mortales

Incluye los EPIs destinados a proteger frente a riesgos con consecuencias muy graves, irreversibles o mortales, como algunos equipos de protección respiratoria, contra caídas en altura o frente a determinados agentes peligrosos. Son los más exigentes desde el punto de vista documental y de control.

Calzado de seguridad: normativa y características principales

En el caso del calzado profesional, la normativa distingue tres familias principales:

  • EN ISO 20345:2022: calzado de seguridad, con puntera capaz de resistir un impacto de 200 J y una compresión de 15 kN.
  • EN ISO 20346: calzado de protección, con puntera de 100 J y compresión de 10 kN.
  • EN ISO 20347:2022: calzado de trabajo, sin puntera de protección frente a impacto o compresión en la parte delantera.

¿Cuáles son las características principales que debe tener el calzado de construcción?

Para la obra, el calzado debe seleccionarse según el riesgo real. En general, debe aportar:

  • Protección frente a impacto y aplastamiento
  • Resistencia al deslizamiento
  • Estabilidad en terrenos irregulares
  • Protección frente a perforación si existe ese riesgo
  • Comportamiento adecuado frente a agua, barro o hidrocarburos, según el entorno

En Mavinsa este punto es especialmente importante porque la marca trabaja con calzado polimérico S4 y S5, que es el que encaja cuando se necesita impermeabilidad total y protección reforzada en entornos exigentes.

normativa epis

Tipos de EPIs según el sector laboral

EPIs para la construcción

En construcción suelen ser imprescindibles:

  • Casco.
  • Protección ocular.
  • Protección auditiva cuando hay ruido.
  • Protección respiratoria cuando hay polvo o partículas.
  • Guantes.
  • Calzado de seguridad adecuado a la obra.

EPIs para la industria

En industria cambia el peso relativo de los riesgos: químicos, térmicos, mecánicos o de higiene según la actividad. Por eso el EPI debe responder al proceso productivo real y no a un criterio genérico.

EPIs para trabajos en altura

En trabajos en altura la prioridad se desplaza hacia sistemas anticaídas, arneses, conectores y equipos de anclaje, todos ellos dentro de las categorías más exigentes del marco europeo cuando el riesgo puede ser grave o mortal.

Certificación y marcado CE de los EPIs

¿Qué significa el marcado CE?

El marcado CE indica que el equipo cumple los requisitos aplicables del marco europeo y puede comercializarse legalmente en la UE conforme al Reglamento (UE) 2016/425. No es un simple símbolo comercial: es la señal visible de conformidad reglamentaria. 

Cómo verificar que un EPI cumple la normativa

Antes de comprar o suministrar un EPI conviene revisar:

  1. Marcado CE visible.
  2. Declaración UE de conformidad.
  3. Folleto informativo del fabricante.
  4. Norma armonizada aplicable.
  5. Trazabilidad y documentación técnica del proveedor.

En B2B, este punto es determinante: una compra deficiente puede generar incidencias legales y operativas.

Mantenimiento y vida útil de los EPIs

La normativa no fija una “fecha universal” de sustitución para todos los EPIs. La vida útil depende del tipo de equipo, la intensidad de uso, las condiciones de trabajo y las instrucciones del fabricante. El INSST insiste en que la selección y el uso del calzado deben hacerse en función de la evaluación de riesgos, el entorno y las condiciones de la persona usuaria.

¿Cuánto tiempo puedo usar el calzado de seguridad?

Hasta que deje de garantizar la protección prevista por el fabricante y por la evaluación de riesgos.

Eso obliga a revisar:

  • Desgaste de suela.
  • Pérdida de agarre.
  • Deterioro de la impermeabilidad.
  • Deformaciones.
  • Daños en puntera o plantilla.
  • Fatiga del material.

En entornos intensivos, alargar artificialmente la vida del calzado suele salir caro en seguridad y en coste operativo

¿Qué medidas de seguridad se deben tomar al usar EPIs?

Las más importantes son:

  • Elegir el equipo correcto para la tarea.
  • Usarlo durante toda la exposición al riesgo.
  • Mantenerlo limpio y en condiciones adecuadas.
  • Almacenarlo correctamente.
  • Sustituirlo cuando pierde eficacia.
  • Formar a la plantilla en su uso real.

Sanciones por incumplimiento de la normativa de EPIs

No proporcionar EPIs adecuados, no mantenerlos o no formar sobre su uso puede derivar en:

  • Requerimientos de la Inspección de Trabajo.
  • Sanciones administrativas.
  • Responsabilidades civiles.
  • Y, en los casos más graves, responsabilidad penal si el incumplimiento se relaciona con un accidente grave.

Por eso, la compra de EPIs no es una decisión menor ni puramente comercial: es una decisión preventiva y jurídica. 

Mavinsa, fabricante navarro de botas de seguridad

La normativa de EPIs en el entorno laboral no se limita a exigir que el equipo “exista”. Exige que sea el correcto, que esté certificado, que se use bien y que se mantenga en condiciones adecuadas. Para empresas constructoras, industrias y distribuidores, esto convierte la compra y gestión de EPIs en una cuestión de prevención, cumplimiento y continuidad operativa.

En el caso del calzado, la elección debe responder al entorno real de trabajo. Y ahí es donde fabricantes especializados como Mavinsa aportan valor: no desde un enfoque genérico, sino desde la combinación de normativa, materiales, durabilidad y adaptación a sectores exigentes.

Preguntas frecuentes sobre la normativa de EPIs

Resolvemos las dudas frecuentes sobre la normativa de EPIs
¿Cuándo es obligatorio llevar calzado de seguridad?

Es obligatorio cuando la evaluación de riesgos identifica peligros para los pies o las piernas que no pueden eliminarse mediante medidas colectivas. En construcción, industria, alimentación o agricultura suele ser una exigencia habitual por riesgo de impacto, perforación, deslizamiento o contacto con sustancias agresivas.

¿Qué resistencia eléctrica deben tener los zapatos de seguridad?

Depende del riesgo. El INSST distingue, entre otros, entre: calzado conductor, pensado para evitar acumulación de carga en atmósferas explosivas; calzado antiestático, que además proporciona una pequeña protección frente al paso de corriente eléctrica para tensiones inferiores a 250 Vac; calzado eléctricamente aislante, para usos muy específicos frente a riesgo eléctrico.

Por tanto, no existe una única respuesta válida: la resistencia eléctrica debe corresponder al riesgo evaluado y al tipo de calzado seleccionado.

Formulario de contacto